La travesía nos hace ganar
altura y ascendemos desde los 2400 metros de altura
para llegar hasta los 4200 metros en medio de
la cordillera de los andes, donde los imponentes
macizos andinos y la vastedad del paisaje nos
harán sentir pequeños.
Después de subir entre las montañas
aparecerán ante nuestros ojos las lagunas
Miscanti y Miñiques, a las faldas de los
volcanes, de nombres homónimos. Los volcanes
y las lagunas componen uno de los paisajes que
sólo se encuentran en Atacama.
En el camino podremos observar un entorno lleno
de vida, con bellos animales como vicuñas,
zorros, ñandúes, vizcachas, flamencos
y patos.
Al arribar a los salares de Talar y la laguna
de Tuyajto, sus colores turquesa y esmeralda nos
parecerán irreales, en ellos una vez más
nos sorprenderemos del entorno natural lleno de
vida, que nos invita también a vivirlo
y ser parte de él.
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